El riego en los servicios de edificios: por qué la eficiencia y la inteligencia actuales parten del corazón del sistema
Tommaso Boldrin, Area Sales Manager - Applied Water, Xylem
Durante muchos años, el riego en el sector de los servicios de edificios se consideró una cuestión secundaria. Un sistema necesario, sin duda, pero rara vez estratégico. Hoy en día, ese enfoque ya no es sostenible. El cambio climático, la escasez de agua, el aumento de los costes energéticos y las crecientes responsabilidades medioambientales están transformando radicalmente la forma en que se diseñan y gestionan los edificios.
Y el riego, que antes se consideraba una función secundaria, se ha convertido en uno de los puntos más delicados a la hora de equilibrar el confort, la sostenibilidad y los costes operativos.
Quienes trabajan en estrecha colaboración con el mercado ven claramente este cambio.
«Cada vez con más frecuencia, los clientes ya no nos piden simplemente una bomba. Quieren entender cómo reducir el consumo, el riesgo y la complejidad de la gestión durante los próximos diez o quince años», afirma Tommaso Boldrin, Director de ventas de AW. «Se trata de un auténtico cambio de mentalidad, especialmente en el sector de la construcción».
El riego bajo presión: agua, energía y responsabilidad
El primer gran tema que define el mercado actual es la eficiencia hídrica. Ya no se trata solo de ahorrar agua, sino de utilizarla de forma inteligente y responsable, reduciendo el desperdicio y el impacto medioambiental.
En edificios de oficinas, campus corporativos, hoteles y complejos residenciales, las zonas verdes desempeñan un papel fundamental: mejoran la calidad de vida, aumentan el valor de los inmuebles y contribuyen al bienestar general. Sin embargo, sin un sistema de riego eficiente, esos mismos espacios verdes se convierten rápidamente en una fuente de ineficiencia.
Muchas instalaciones existentes siguen presentando claras deficiencias:
- sistemas sobredimensionados «por si acaso»;
- niveles de presión descontrolados;
- uso exclusivo de agua potable;
- falta de datos sobre el consumo real de agua.
A esto se suman los crecientes costes energéticos. Cada metro cúbico de agua bombeado de forma ineficiente genera un doble impacto negativo: medioambiental y económico.
«Muy a menudo nos encontramos con sistemas diseñados hace diez o veinte años», explica Tommaso Boldrin. «Funcionan, pero de una forma que consume mucha energía y es imprecisa. Hoy en día, el mercado simplemente ya no lo acepta».
Lo que realmente necesita el mercado de la construcción
En lo que respecta a la sostenibilidad, el mercado de la construcción es extremadamente pragmático. Las peticiones más frecuentes son claras:
- reducir el consumo de agua sin comprometer la calidad del paisaje;
- reducir el consumo energético relacionado con el bombeo;
- permitir el uso de fuentes de agua alternativas, como el agua de lluvia o el agua recuperada;
- garantizar la fiabilidad, ya que los fallos en el riego son inmediatos y muy visibles.
Por lo tanto, la sostenibilidad no depende únicamente de controladores avanzados o sensores inteligentes, sino de la calidad de la infraestructura hidráulica que sustenta todo el sistema.
«A menudo les decimos a los clientes: pueden tener la lógica de control más avanzada del mundo, pero si la base no es eficiente y estable, los resultados no llegarán», subraya el Director de ventas de AW.
Lowara y la eficiencia que funciona en silencio
En este contexto, Lowara (una marca de Xylem) desempeña lo que podría describirse como un papel «silencioso pero decisivo». Puede que las bombas no sean la parte más visible del sistema, pero son las que, en última instancia, determinan el consumo, la fiabilidad y el rendimiento a largo plazo.
Las soluciones de Lowara para servicios de edificios están diseñadas para:
- ofrecer una alta eficiencia hidráulica y energética;
- funcionar de forma óptima bajo cargas variables, típicas del riego;
- dar soporte a depósitos y sistemas de almacenamiento de agua;
- reducir el estrés mecánico y prolongar la vida útil del sistema.
No se trata solo de un rendimiento máximo, sino de un rendimiento constante a lo largo del tiempo.
«Lo que los clientes realmente valoran es la fiabilidad», afirma Tommaso Boldrin, Director de ventas de AW. «En los servicios para edificios, nadie quiere tener que intervenir constantemente en el sistema. La bomba simplemente tiene que funcionar».
De la sostenibilidad a la digitalización: el segundo gran cambio
Junto con la eficiencia hídrica, el segundo gran motor que está transformando el mercado es la digitalización. Los edificios inteligentes ya no son un concepto futurista, sino una realidad cotidiana para los diseñadores y los gestores de instalaciones.
Los sistemas de climatización, iluminación y seguridad están cada vez más integrados y se controlan de forma centralizada. Sin embargo, el riego suele quedarse rezagado, ya que se gestiona como un sistema independiente, desconectado del resto del edificio.
Esto plantea nuevos retos:
- control limitado en múltiples emplazamientos;
- mantenimiento reactivo en lugar de preventivo;
- escasa visibilidad del consumo y el rendimiento;
- dependencia continuada de la intervención manual.
El mercado no pide más tecnología, sino una gestión más sencilla y fiable.
Lowara como base del riego inteligente
Lowara aborda la digitalización con una mentalidad muy práctica: añadir estabilidad, no complejidad. Las bombas y los sistemas de Lowara se pueden integrar fácilmente con:
- variadores de frecuencia;
- sensores de presión y caudal;
- lógica de control y sistemas de gestión de edificios (BMS).
Esto permite a los sistemas de riego:
- adaptarse en tiempo real a la demanda real;
- evitar arranques y paradas innecesarios;
- mantener la presión correcta en todo momento.
El valor de los productos Lowara en la fase final del proyecto
Es en la fase final —cuando el sistema entra en funcionamiento y debe demostrar su valor día tras día— donde los productos Lowara realmente destacan.
Con el paso del tiempo, las soluciones de Lowara ayudan a los clientes a:
- reducir los costes operativos;
- minimizar el mantenimiento no planificado;
- garantizar la continuidad del servicio en los sistemas automatizados;
- crear una base fiable para futuras actualizaciones del sistema.
«Muchos clientes vuelven años después y nos dicen: el sistema sigue funcionando igual que el primer día», concluye el director de ventas. «Para nosotros, esa es la prueba más sólida posible de éxito».
Un mensaje claro para el mercado
Hoy en día, el riego en los servicios de los edificios ya no se puede improvisar. Debe ser:
- sostenible, porque el agua y la energía son recursos limitados;
- inteligente, porque la gestión manual ya no es viable;
- fiable, porque los edificios no pueden permitirse ineficiencias crónicas.
Lowara aborda estas necesidades con un enfoque concreto, basado en productos diseñados para durar y para integrarse a la perfección en los sistemas de construcción modernos.
Puede que no sea la tecnología más visible, pero es la que hace que todo lo demás funcione.
Y es precisamente por eso por lo que Lowara ocupa cada vez más un lugar central en los proyectos de riego para los edificios de hoy y de mañana.
Tommaso Boldrin
Area Sales Manager - Applied Water, Xylem